08 marzo 2010
La educaci贸n superior centroamericana en contexto de construcci贸n de espacios comunes del conocimiento
Encuentro de rectores
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Dra. Yamileth Gonz谩lez Garc铆a[1]
MC. Luis Mu帽oz Varela[2]
Presentaci贸n
La educaci贸n superior centroamericana, consciente de los desaf铆os que para sus instituciones y para la sociedad acarrean las realidades estructurales del mundo contempor谩neo, durante los 煤ltimos 15 a帽os ha impulsado m煤ltiples iniciativas y esfuerzos encaminados a la construcci贸n y consolidaci贸n de un espacio de integraci贸n regional, bajo la perspectiva de fortalecer mediante la acci贸n colaborativa, las correspondientes capacidades acad茅micas e institucionales.
A la educaci贸n superior centroamericana no le ha sido indiferente la compleja transformaci贸n estructural que la globalizaci贸n desencadena, a escala de la sociedad en su conjunto, de los sistemas econ贸mico/productivos, de las bases estructurales del desarrollo y de la necesidad de fortalecer desde el Estado el sistema nacional de la institucionalidad democr谩tica.
De la misma manera, tampoco nos ha sido indiferente la sustantiva repercusi贸n social, cultural, epistemol贸gica, pedag贸gica, axiol贸gica e incluso ontol贸gica, que la sociedad del conocimiento acarrea en relaci贸n con la configuraci贸n de todas las dimensiones esenciales de la condici贸n humana actual.
La presente ponencia ha sido escrita desde una perspectiva anclada en los propios registros de historicidad y en las respectivas realidades societales que dan sus caracter铆sticas espec铆ficas a la educaci贸n superior centroamericana.
Se busca aqu铆 desarrollar y ofrecer, en el marco del II Encuentro de Rectores de UNIVERSIA, una ubicaci贸n y una reflexi贸n en torno a la educaci贸n superior de Centroam茅rica, que pueda servir como un insumo para el intercambio y el di谩logo interinstitucional, as铆 como para la construcci贸n de espacios colaborativos y de desarrollo rec铆procamente compartido y solidario entre las universidades de Iberoam茅rica.
Asimismo, se acoge e incorpora aqu铆, las importantes valoraciones que ya previamente se nos hiciera llegar, en diciembre de 2009, por parte del Dr. Juan A. V谩zquez, de la Universidad de Oviedo, y el Dr. Jos茅 Ignacio Moreno Le贸n, Rector de la Universidad Metropolitana de Caracas, Venezuela.
Vertientes estructurales de transformaci贸n para la educaci贸n superior
Globalizaci贸n y educaci贸n superior en Centroam茅rica
Desde una perspectiva de educaci贸n superior, la globalizaci贸n puede ser caracterizada como la nueva matriz estructural que, conjuntamente con las realizaciones cient铆fico/tecnol贸gicas de la sociedad del conocimiento, da su configuraci贸n medular a las sociedades contempor谩neas.
La globalizaci贸n es m煤ltiple en sus incidencias estructurales. Tanto las instituciones de educaci贸n superior como las del Estado y de la sociedad en su conjunto, se ven inscritas en una nueva articulaci贸n de escenarios diversos, donde los problemas y sus posibles soluciones pasan a ser regional e internacionalmente comunes.
A prop贸sito, por ejemplo, consid茅rese la problem谩tica sanitaria reciente generada a ra铆z de la emergencia de la AH1N1. Esta constituye una constataci贸n precisa, seg煤n la cual hoy ya no es posible una definici贸n estrictamente local de los problemas, ni de la aplicaci贸n de las posibles soluciones. Las pol铆ticas aisladas, en cualquier campo o materia de que se trate, ahora se vuelven tendencialmente insuficientes. Todo se muestra en la actualidad entretejido en una imbricaci贸n sustantiva entre lo local y lo global; acontecimiento al que diversos analistas coinciden en denominar como la emergencia de lo 鈥済local鈥.
Las realidades del mundo contempor谩neo, por consiguiente, se caracterizan por una extrema complejidad e interdependencia.聽A diferencia de lo que a veces se pudiera pensar, la naturaleza de la globalizaci贸n tampoco remite exclusivamente a las din谩micas que acontecen en el marco de las desestructuraciones y rearticulaciones de la econom铆a nacional y mundial. Constituye igualmente una proliferaci贸n de situaciones que tienen una repercusi贸n crucial en las dimensiones de los intercambios humanos, del conocimiento, de la cultura y del pensamiento; por consiguiente, tambi茅n en la dimensi贸n fundamental de la educaci贸n.
R. Barnett caracteriza lo anterior de la siguiente manera: 鈥淟a era global engendra continuas reestructuraciones en la cultura, el trabajo y la vida, en general. Es esta reestructuraci贸n continua la que produce la supercomplejidad en la que todos nuestros marcos de comprensi贸n son desafiables.鈥[3] De manera similar, para M. Freitag: 鈥淟a misma vida social deviene entonces, en todas sus dimensiones y al mismo tiempo, en el objeto y el producto de una sola y misma exigencia formal de adaptaci贸n de todas las partes en el entorno complejo, din谩mico y a priori imprevisible que constituyen, conjuntamente, las unas para las otras.鈥[4]
A prop贸sito de la relaci贸n entre educaci贸n superior y globalizaci贸n, a su vez, cabr铆a destacar lo ya se帽alado por el Proyecto Tuning Am茅rica Latina en 2007:
La globalizaci贸n puede tener varios efectos: en ciertos casos, podr铆a significar la incorporaci贸n de modelos extranjeros, pero, en otros, que son los deseados, puede facilitar referentes para mejorar pr谩cticas internas y reafirmar la pertinencia con una visi贸n local y global, que son necesarias y complementarias. Esta realidad, adem谩s de potenciar el intercambio de informaci贸n, de experiencias, de profesores y estudiantes, de innegables beneficios, por otro lado favorece la igualdad en cuanto al acceso a programas de educaci贸n universitaria, ya que, gracias al inusitado desarrollo de las nuevas tecnolog铆as, estudiantes de distintos continentes y pa铆ses pueden matricularse y cursar estudios universitarios en sitios remotos, sin moverse de su lugar de origen.[5]
La complejidad e intensificaci贸n a escala planetaria de los intercambios humanos, del conocimiento y de la cultura, hoy apreciables a trav茅s de m煤ltiples manifestaciones, la educaci贸n superior les asimila cada vez m谩s bajo una perspectiva de gesti贸n acad茅mica e institucional in茅dita, que ya tampoco se resuelve sino tendencialmente a partir de procesos de integraci贸n regional y extrarregional; en clave de procesos de internacionalizaci贸n.
Para una regi贸n como la de Centroam茅rica, en sus repercusiones concretas, la globalizaci贸n tambi茅n acarrea la agudizaci贸n de end茅micas y adversas problem谩ticas estructurales.
En las 煤ltimas dos d茅cadas, los procesos de globalizaci贸n econ贸mica, pol铆tica y cultural, han provocado efectos cada vez m谩s dram谩ticos en nuestros pa铆ses, acentuando las tensiones entre lo global y lo local; entre el derecho comercial internacional y los derechos humanos de nuestros ciudadanos; entre la dependencia alimentaria y su soberan铆a; entre la concepci贸n de la educaci贸n como una mercanc铆a sujeta a las leyes del mercado y su concepci贸n como bien p煤blico para el desarrollo de nuestros pueblos y de la humanidad. (VI Congreso Universitario Centroamericano, 2005, p. 10).
A prop贸sito, ya en 1998, la Conferencia Mundial sobre la Educaci贸n Superior de la UNESCO (CMES 1998), en sus principales l铆neas 鈥渁spirar铆a a identificar algunos principios fundamentales que, a escala mundial, pudieran servir de base para promover profundas reformas de los sistemas de educaci贸n superior y subrayar su contribuci贸n a la construcci贸n de una cultura de paz, basada en un desarrollo con equidad, justicia, respeto a los derechos humanos, solidaridad y democracia, todo lo cual demanda instituciones de educaci贸n superior dotadas de autonom铆a responsable y libertad acad茅mica.鈥[6]
Habr铆ase tambi茅n de recordar que los lineamientos centrales adoptados por la CMES 1998, en su conjunto establecieron una directriz clara en relaci贸n con la aportaci贸n que, en la actualidad, en el marco de la globalizaci贸n, la educaci贸n superior est谩 llamada a proporcionar a la sociedad: contribuir con la construcci贸n de sociedades democr谩ticas y solidarias, basadas en una cultura de paz y en el desarrollo humano sostenible.
La educaci贸n superior est谩 ahora inscrita en una situaci贸n en la que var铆an y se reestructuran sus relaciones con la sociedad y con el mundo del trabajo. Se configura un escenario en el que se intensifica y ampl铆a la interacci贸n con los agentes externos y con los contextos de la vida econ贸mica y productiva. Esta situaci贸n conduce a la necesidad de replantearse la misi贸n institucional de la educaci贸n superior, tanto en relaci贸n con su papel en la sociedad, como en su calidad de instituci贸n que participa de manera protag贸nica en aportar a la definici贸n de las pol铆ticas p煤blicas del Estado, asociadas con los procesos del desarrollo nacional, as铆 como con la ejecuci贸n de las correspondientes estrategias y programas.
La globalizaci贸n ha obligado a las instituciones de educaci贸n superior a plantearse diversas orientaciones de transformaci贸n, tanto a escala de su proyecto pedag贸gico, lo mismo que de su gesti贸n y de la reestructuraci贸n de la oferta acad茅mica.
A escala de Centroam茅rica, en contexto de globalizaci贸n, la respuesta que la educaci贸n superior dise帽a y asume en un plano regional, tiene su configuraci贸n inicial en los lineamientos y programa propuestos en el Tercer Plan de Integraci贸n Regional de la Educaci贸n Superior Centroamericana (PIRESC III), formulado y aprobado en 1995 por el Consejo Superior Universitario Centroamericano (CSUCA).
La plataforma de pol铆ticas y programas del CSUCA, en la actualidad abarca a todas las universidades p煤blicas de los 7 pa铆ses de Centroam茅rica, incluyendo la Universidad Aut贸noma de Santo Domingo (UASD) de Rep煤blica Dominicana. Forman parte de este espacio asociativo, por consiguiente, dos de las universidades de mayor antig眉edad fundadas en Am茅rica Latina: la UASD de Rep煤blica Dominicana y la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC).
El PIRESC promueve y favorece que la educaci贸n superior centroamericana suscriba como una de sus principales estrategias, la de la integraci贸n regional. Todav铆a a mediados de la d茅cada de 1990, la educaci贸n superior apenas daba inicio a los planteamientos que posteriormente conducir铆an a clarificar la perspectiva de la internacionalizaci贸n, heur铆stica fecunda que hoy orienta y da un contenido prospectivo y propositivo a nuestro quehacer.
En materia de organizaci贸n y gesti贸n, en anticipo de lo que en la actualidad ha pasado a ser denominado como el espacio com煤n de la educaci贸n superior, el PIRESC III adopta la pol铆tica de los Sistemas Universitarios Regionales, que de manera concreta vendr铆an a ser desarrollados mediante la figura de las Redes Acad茅micas Centroamericanas. Con disposici贸n y sentido de los nuevos desaf铆os planteados, la educaci贸n superior centroamericana busca su articulaci贸n a trav茅s de la heur铆stica de la asociaci贸n colaborativa, con confianza en la potencia que puede propiciar una relaci贸n interinstitucional solidaria y de colaboraci贸n rec铆proca.
Es muy importante destacar, en tal sentido, que ya para mediados de 1990, la educaci贸n superior p煤blica de Centroam茅rica se provee de una plataforma de pol铆tica y program谩tica, cuya configuraci贸n la definen ejes estrat茅gicos para el fortalecimiento acad茅mico e institucional, los cuales se encuentran en sinton铆a con las directrices que en 1998 vendr铆an a ser planteadas y aprobadas en el marco de la Conferencia Mundial sobre la Educaci贸n Superior (CMES 1998): evaluaci贸n y acreditaci贸n, internacionalizaci贸n, movilidad acad茅mica, desarrollo y fortalecimiento del posgrado, reconocimiento de t铆tulos, relaci贸n universidad y sociedad, sistemas de informaci贸n documental, vida estudiantil.
No obstante, las acciones del CSUCA y los desarrollos del PIRESC poseen un alcance que trasciende tambi茅n el propio el umbral de las universidades p煤blicas. Los procesos impulsados a partir de mediados de la d茅cada de 1990, hoy tienen una amplitud en la que tambi茅n han empezado a ser vinculadas las universidades privadas. Es este el caso de la creaci贸n en 2003 del Concejo Centroamericano de Acreditaci贸n (CCA), instancia que en muy alta medida emerge como resultado de los esfuerzos y logros materializados por el CSUCA en el marco del Sistema Centroamericano de Evaluaci贸n y Acreditaci贸n (SICEVAES). De igual manera, en el CCA participan tambi茅n los ministerios de educaci贸n y representantes de los organismos de acreditaci贸n de la educaci贸n superior, as铆 como de los colegios profesionales y de las comunidades estudiantil y docente.
En la actualidad, como parte esencial de las tareas a seguir, la educaci贸n superior no puede prescindir de la perspectiva de la internacionalizaci贸n, ni de los cursos de acci贸n a 茅sta asociados. La colaboraci贸n interinstitucional, a escala regional, extrarregional y planetaria, las universidades necesitamos continuar construy茅ndola y fortaleci茅ndola, en 谩mbitos como la equiparaci贸n de estudios y el reconocimiento de titulaciones, la evaluaci贸n y la acreditaci贸n, la colaboraci贸n solidaria y rec铆proca para el fortalecimiento de las ofertas acad茅mica y para elevar el nivel acad茅mico de las comunidades universitarias, la gesti贸n de la investigaci贸n y el desarrollo de redes internacionales de investigaci贸n, la movilidad estudiantil, el incremento de la producci贸n cient铆fica y su intercambio y protecci贸n.
Sociedad del conocimiento
La misi贸n pedag贸gica y la responsabilidad institucional en materia de formaci贸n profesional, as铆 como para la generaci贸n de conocimientos y su puesta al servicio de la sociedad, igualmente la educaci贸n superior las asume ahora en clave de transformaci贸n, como resultado de las transformaciones que a su vez involucran las realizaciones cient铆fico/tecnol贸gicas de la sociedad del conocimiento.
La globalizaci贸n econ贸mica instituye la competitividad como su premisa y petici贸n b谩sica, a prop贸sito de la formaci贸n profesional universitaria y para la educaci贸n en general. La sociedad del conocimiento, en su lugar, establece para la sociedad y para la formaci贸n profesional y de la fuerza de trabajo en general, la partitura fundamental de la innovaci贸n y de la gesti贸n del conocimiento.
Ambas disposiciones atraviesan todas las esferas de la realidad social, econ贸mica, productiva, institucional, educativa y cultural. Al propio tiempo, las realizaciones de la sociedad del conocimiento desencadenan un hecho tambi茅n hasta hace poco in茅dito: la condici贸n de un conocimiento y de una tecnolog铆a en obsolescencia permanente: 鈥渁l mismo tiempo que un bien aparece ya est谩 condenado a ser desechado. Sus manifestaciones se hacen presentes en los m谩s variados campos de la vida social.鈥[7]
Seg煤n se puede apreciar, tampoco se trata de un simple cambio en los ritmos que rigen la producci贸n de los conocimientos y de la tecnolog铆a. No se trata de una variaci贸n que pudiera producirse alojada al interior de la evoluci贸n de un mismo proceso continuo. La sociedad del conocimiento hoy constituye la otra gran matriz estructural, a partir de cuyas producciones se ve transformada la condici贸n humana actual, as铆 como modificadas las pr谩cticas culturales, institucionales, econ贸micas, productivas y de toda otra 铆ndole de la sociedad.
Para la educaci贸n superior, dicho marco de transformaciones implica la emergencia de una nueva referencialidad pedag贸gica y de nuevas orientaciones cognitivas y did谩cticas. Cada vez m谩s, la labor pedag贸gica de la universidad y su quehacer acad茅mico en general, hoy se encuentran definidos bajo la condici贸n y la exigencia de sustentarse en la innovaci贸n y la flexibilidad, as铆 como en la inter, la trans y la multidisciplinariedad.
La pedagog铆a universitaria y la educaci贸n en general pasan a quedar situadas en nuevos umbrales epistemol贸gicos y axiol贸gicos. De la misma manera, la sociedad del conocimiento implica profundas transformaciones en las pr谩cticas y los imaginarios de la socializaci贸n. Todo el sistema institucional de la sociedad se ve de una u otra manera involucrado en procesos medulares de transformaci贸n: 鈥渓a ciencia y la tecnolog铆a a ella vinculada han adquirido progresivamente una influencia decisiva sobre todo lo que constituye la cultura, en el m谩s amplio sentido del t茅rmino, es decir, sobre todo lo que da a la vida de una colectividad hist贸rica su configuraci贸n espec铆fica.鈥[8]
Las tecnolog铆as de la informaci贸n y la comunicaci贸n (TIC), con su producci贸n de m煤ltiples redes, flujos y dep贸sitos de informaci贸n, trastocan los referentes de lo que en el pasado constitu铆an las bases de la racionalidad y de las mentalidades. Hacen que se modifique 鈥減or completo la idea que la tradici贸n occidental se hab铆a hecho de la raz贸n, de la verdad, de las relaciones entre la raz贸n te贸rica y la raz贸n pr谩ctica, de la finalidad del hombre y de la naturaleza de la historicidad.鈥[9]
La interconexi贸n planetaria que hoy se vive en tiempo real, se hace cargo de diluir las distancias y las diferencias espaciales y geogr谩ficas. Internet ha hecho del mundo un lugar que ahora nos est谩 al alcance a trav茅s de un mensaje de correo electr贸nico, o que puede quedar vinculado en un blog o a trav茅s de cualquiera de las herramientas de la as铆 denominada Web 2.0. Las nociones de tiempo y espacio se ven radicalmente modificadas. En el plano de la dimensi贸n intersubjetiva de las relaciones humanas, seg煤n se sabe, Internet ha hecho que hasta la vivencia y la proyecci贸n del amor pasen a ser tambi茅n dimensiones alteradas. Disposiciones 铆ntimas de la condici贸n humana cuyas manifestaciones se cre铆an m谩s o menos invariables, hoy Internet las releva en primer plano como definidas por una incesante plasticidad.
Pero tambi茅n, a nivel mismo de las propias estructuras de la comunicaci贸n intersubjetiva, a nivel del lenguaje, las codificaciones que hab铆amos llegado a asumir como inscritas en variaciones muy lentas, de repente se ven tambi茅n trastocadas y transformadas. Entre las personas de las nuevas generaciones que disponen de acceso a celulares y a Internet, mediante el 鈥淔acebook鈥 o el 鈥淭witer鈥, por ejemplo, emerge el desarrollo de una nueva forma de comunicaci贸n intersubjetiva y de escritura. Entre estas comunidades, una palabra como el 鈥渜u茅鈥 ya desapareci贸 para dar paso a una letra: 鈥渒鈥. De igual manera, las modificaciones sint谩cticas y morfol贸gicas se ven complementadas con la aparici贸n de un lenguaje en el que las palabras y las letras se entremezclan con s铆mbolos iconogr谩ficos y figuras; as铆, a manera de aproximaci贸n, por ejemplo: 鈥渟toy
鈥.
De lo anterior emergen diversas nuevas cuestiones fundamentales para la educaci贸n superior y para la educaci贸n en general. Es ahora una preocupaci贸n que cada d铆a adquiere mayor relieve, la de hasta d贸nde las pr谩cticas que a escala de la socializaci贸n y de la comunicaci贸n intersubjetiva se han empezado a configurar en asocio con Internet y las TIC, no estar谩n estableciendo una sensible relaci贸n de extra帽amiento dicente/docente, con implicaciones pedag贸gicas y did谩cticas de gran magnitud.
Se trata de una situaci贸n que se desencadena de manera acelerada. No se ha terminado todav铆a de instalar un recurso o de implantar un sistema, cuando ya las necesidades han variado de manera significativa. Valga recalcarlo, no se trata 煤nicamente de requerimientos materiales.
Estas transformaciones aceleradas repercuten de igual manera sobre las referencialidades de la pedagog铆a y sobre las disposiciones de la did谩ctica; en general, sobre el proyecto acad茅mico y de formaci贸n de la educaci贸n superior. Un nuevo paradigma cognitivo y pedag贸gico se hace presente. Este reclama innovaci贸n, flexibilidad, inter y transdisciplinariedad, transversalidad curricular, gesti贸n del conocimiento y creaci贸n de bases y redes de informaci贸n, virtualizaci贸n de la ense帽anza/aprendizaje, redefinici贸n del papel de la funci贸n docente.
Por consiguiente, en el contexto de la sociedad del conocimiento, la educaci贸n superior se ve inscrita en nuevos y complejos desaf铆os, a prop贸sito de su naturaleza institucional y de su misi贸n, de los prop贸sitos y alcances de sus funciones sustantivas, de las caracter铆sticas que definen la orientaci贸n medular de su proyecto de formaci贸n, de la gesti贸n acad茅mica e institucional, de su proyecci贸n internacional, de su aporte a la cultura, de su relaci贸n con la sociedad y de la contribuci贸n que a esta proporciona, mediante los servicios y las actividades que desarrolla.
Desaf铆os asociados a un d茅ficit estructural de acceso a la sociedad del conocimiento
La sociedad del conocimiento vuelve a poner de relieve las profundas vulnerabilidades estructurales que los pa铆ses de Am茅rica Latina y el Caribe afrontamos de manera end茅mica. Las realizaciones cient铆fico/tecnol贸gicas de la sociedad del conocimiento, hoy cruciales para los procesos del desarrollo, nuestras sociedades las reciben bajo el signo de realidades caracterizadas por renovadas situaciones de rezago.
Tambi茅n en esto hay que tomar en cuenta la actual crisis econ贸mica planetaria, cuyas repercusiones acent煤an los rezagos y profundizan las limitaciones para que los pa铆ses y las sociedades de la regi贸n puedan atender de manera adecuada, los desaf铆os que ahora en contexto de sociedad del conocimiento, involucran los procesos del desarrollo nacional y para el logro del bienestar social.
Problem谩ticas estructurales no resueltas ponen de relieve tales limitaciones. La econom铆a globalitaria de libre mercado repercute en el acrecentamiento de la inequidad y de la exclusi贸n social. Los pa铆ses latinoamericanos retroceden y pierden pelda帽os en los registros del 铆ndice mundial sobre desarrollo humano. La inseguridad social se extiende y profundiza: hoy Am茅rica Latina cuenta en uno de sus pa铆ses con la ciudad m谩s violenta del mundo, donde la juventud ha debido establecer una red virtual de comunicaci贸n para lanzar alertas y auto protegerse coletivamente. El hambre ampl铆a su incidencia en distintos pa铆ses de la regi贸n. A tal punto esto sucede de manera tan grave, que en Guatemala, por ejemplo, la Uni贸n Europea ha publicado recientemente cifras seg煤n las cuales en este pa铆s centroamericano, en la actualidad se estar铆an registrando 鈥溍璶dices de desnutrici贸n infantil de casi el 50%.鈥[10]
De igual manera, la crisis econ贸mica planetaria provoca tambi茅n una sensible repercusi贸n adversa sobre los sistemas educativos y sobre los presupuestos nacionales para la educaci贸n. Tal situaci贸n se produce en una regi贸n donde los gobiernos, en general, no logran cumplir con las recomendaciones de la UNESCO, en el sentido de destinar a la educaci贸n como m铆nimo un 6% del PIB. Antes bien, en Centroam茅rica, en al menos tres de los pa铆ses, dicha proporci贸n apenas alcanza el 3%. El promedio general de gasto p煤blico en educaci贸n se sit煤a, en Centroam茅rica, en una tasa del 3,75% del PIB.[11]
La posibilidad de favorecer el acceso social a las tecnolog铆as de la informaci贸n y la comunicaci贸n (TIC), tambi茅n en Centroam茅rica hoy configura una realidad muy preocupante. Seg煤n cifras que aporta el PNUD, para 2007 el indicador de usuarios de Internet registra como promedio para la regi贸n en su conjunto, 97 usuarios por cada 1.000 habitantes. Estados Unidos y Canad谩 registran para dicho mismo a帽o 520 y 630 usuarios de Internet, respectivamente.[12] Las diferencias que Centroam茅rica presenta en relaci贸n con estos dos pa铆ses, tambi茅n se pueden apreciar entre los diferentes pa铆ses de la regi贸n. Si se excluyen a Costa Rica y Belice, el promedio regional mencionado baja en el orden de un 40%: 59 usuarios por cada 1.000 habitantes. Un pa铆s como Honduras no llega a los 40 usuarios y en Nicaragua apenas a 27.[13]
Desde luego, en las anteriores cifras est谩n puestas de relieve las desventajas estructurales que para las sociedades de Centroam茅rica involucra la brecha digital. Estas condiciones desventajosas repercuten sobre las m谩s importantes disposiciones que los pa铆ses necesitan impulsar, para lograr mejores condiciones de vida para la poblaci贸n, bajo la perspectiva del desarrollo sostenible, de la sustentabilidad social del desarrollo y del fortalecimiento de la institucionalidad democr谩tica.
Con sustento nuevamente en las cifras del PNUD, a prop贸sito de los recursos p煤blicos destinados para la inversi贸n en investigaci贸n y desarrollo, los pa铆ses centroamericanos muestran aqu铆 tambi茅n condiciones precarias. Para 2008, 煤nicamente dos pa铆ses de la regi贸n ostentaban registro de inversi贸n en este rubro; no obstante, la proporci贸n del PIB que estos dos pa铆ses (Panam谩 y Costa Rica) destinan para ello, no llega ni siquiera al 0,4%. En otros pa铆ses de la regi贸n, la tasa de inversi贸n es de 0%.[14] En un pa铆s como Costa Rica, las universidades p煤blicas aportan actualmente el 57% de la inversi贸n en ciencia y tecnolog铆a.[15]
Fue reci茅n a mediados de la d茅cada de 1990, cuando los pa铆ses centroamericanos comenzaron a promulgar leyes para la creaci贸n de instancias estatales dedicadas al desarrollo de la ciencia y la tecnolog铆a. En esta materia, de nuevo, 煤nicamente dos pa铆ses de la regi贸n exhiben en la actualidad algunos avances visibles y de relativo alcance.
Otra dimensi贸n relevante asociada con los desaf铆os que acarrea la sociedad del conocimiento es, desde luego, la de la educaci贸n. Dif铆cilmente habr铆a posibilidad alguna de aprovechar el potencial que ofrecen las TIC, para encauzarlo en beneficio del desarrollo nacional y del bienestar de la sociedad, si los sistemas educativos no cuentan con las condiciones para sustentar los procesos de formaci贸n que la sociedad del conocimiento involucra y demanda.
Ya se ha mencionado que en Centroam茅rica, las tasas de analfabetismo de adultos oscilan entre 18 y 26%, en al menos cuatro de los pa铆ses. Sin embargo, tambi茅n ser铆a necesario tener en cuenta y destacar que las estimaciones sobre analfabetismo del PNUD est谩n basadas en un indicador, cuya definici贸n ancla en una perspectiva todav铆a arcaica de la educaci贸n. A diferencia, se sabe que la sociedad del conocimiento tiene como su principal eje dinamizador y fundante, la innovaci贸n constante y la heur铆stica de una permanente revoluci贸n de la inteligencia. Con base en esto, puede precisarse que el indicador en cuesti贸n no da cuenta de la realidad del nuevo analfabetismo; el analfabetismo digital de la sociedad del conocimiento. Al ser as铆, cabr铆a plantearse la preocupaci贸n de hasta d贸nde podr铆a estar llegando, en Centroam茅rica, la magnitud del rezago que en materia de condiciones para el desarrollo de la sociedad del conocimiento, mayoritariamente los pa铆ses de la regi贸n afrontan de manera estructural.
En adici贸n a las anteriores cifras, tambi茅n es importante tener en cuenta la relaci贸n de acceso a la educaci贸n por parte de los diferentes sectores sociales. En un estudio publicado en 2007 por el Proyecto SITEAL de la Organizaci贸n de Estados Iberoamericanos (OEI), para Centroam茅rica se se帽ala lo siguiente:
Los registros revelan que un importante porcentaje de ni帽os ingresan tard铆amente en el sistema, pero tambi茅n que otro importante porcentaje de ni帽os nunca lo hacen. Hay una alta probabilidad de que estos 煤ltimos formen parte de los perdedores estructurales de las sociedades latinoamericanas que son cada vez m谩s competitivas y excluyentes.[16]
Al examinar los indicadores sobre asistencia neta por nivel educativo y la tasa de asistencia espec铆fica en la secundaria, se observa que, atendiendo a la disparidad urbano-rural, en todos los casos existen diferencias a favor de las 谩reas urbanas. Los pa铆ses donde se evidencia un mayor contraste son Guatemala y Nicaragua. Estas diferencias son en general leves en la asistencia al nivel primario, pero se acent煤an en la asistencia secundaria. A modo de ejemplo: en Guatemala, la probabilidad de asistir al nivel secundario de los adolescentes de las 谩reas rurales en edad de concurrir a ese nivel es del 13%, mientras que en las 谩reas urbanas la probabilidad de que sus pares asistan al mismo nivel es del 47%.[17]
La realidad que cartograf铆an las anteriores cifras permite plantear la demanda de que, en Centroam茅rica, tanto la educaci贸n como el desarrollo de infraestructura y de sistemas nacionales de ciencia y tecnolog铆a, los gobiernos est谩n convocados a asumirlos con un mayor y genuino compromiso, teniendo en cuenta que en el marco de la sociedad del conocimiento, hoy las deficiencias indicadas representan no solo una clara situaci贸n de desventaja estructural, sino tambi茅n una grave amenaza para el porvenir de las sociedades de todos estos pa铆ses.
En Centroam茅rica, el impulso a la constituci贸n de sistemas nacionales de ciencia y tecnolog铆a presenta orientaciones bifurcadas, seg煤n sean los 茅nfasis a partir de los cuales las autoridades de gobierno toman la decisi贸n de asumir los desaf铆os del desarrollo cient铆fico y tecnol贸gico nacional.
Un 茅nfasis consiste en orientar esfuerzos hacia el desarrollo de infraestructura apropiada, para generar condiciones que permitan al sistema econ贸mico/productivo disponer de los recursos necesarios para desarrollar una gesti贸n 贸ptima de los procesos comerciales, seg煤n los requerimientos de comunicaci贸n e informaci贸n que establecen en la actualidad la liberalizaci贸n comercial y la interdependencia de los mercados.
En este caso, naturalmente, de igual manera se pueden encontrar diversos 茅nfasis al interior de esta misma orientaci贸n. As铆, por ejemplo, el desarrollo del sistema de ciencia y tecnolog铆a podr铆a contemplar como prioridad favorecer condiciones para dar apoyo a los sectores y agentes del aparato econ贸mico/productivo, considerados como los m谩s din谩micos y estrat茅gicos desde el punto de vista de su vinculaci贸n con el mercado internacional. Las estad铆sticas citadas en lo que antecede parecieran confirmar un 茅nfasis en esta tendencia. Una tasa de 40 usuarios de Internet por cada 1.000 habitantes, no indica que se est茅n llevando a cabo acciones para el desarrollo de infraestructura y de la red nacional de interconexi贸n que se requiere para la apertura social de las TIC.
Otro 茅nfasis, situado en una dimensi贸n distinta y, seg煤n nos parece, con mayores probabilidades de repercusi贸n estructural, consistir铆a en que los sistemas nacionales de ciencia y tecnolog铆a se orienten a desarrollar la formaci贸n de recurso humano en muy diversas actividades econ贸mico/productivas y ocupacionales, priorizando as铆 el fortalecimiento de las capacidades end贸genas para la producci贸n de conocimiento y para la cualificaci贸n en general de las potencialidades productivas de la sociedad.
A prop贸sito de la educaci贸n superior, en su lugar, a estas instituciones les corresponde asumir el desaf铆o y la responsabilidad de participar y jugar un papel central, en la b煤squeda y aportaci贸n de propuestas de soluci贸n, que contribuyan a que las pol铆ticas p煤blicas, programas y cursos de acci贸n del Estado, se orienten a proporcionar una atenci贸n urgente a todas estas problem谩ticas.
Desde luego, las propias capacidades institucionales (acad茅micas y de gesti贸n) de la educaci贸n superior, tambi茅n tienen que ser movilizadas.
Responsabilidades actuales de la educaci贸n superior
Tal como se puede apreciar, diversas situaciones y tendencias originan y establecen en el presente responsabilidades renovadas para la educaci贸n superior. Cabr铆a indicar como seguramente algunas de las m谩s cruciales de ellas, las siguientes:
- Transformaciones m煤ltiples en las estructuras de los sistemas econ贸mico/productivos, a ra铆z de las din谩micas y tendencias de la econom铆a globalitaria de libre mercado.
- L贸gica de la innovaci贸n cient铆fico/tecnol贸gica constante, eje medular que define la naturaleza de la sociedad del conocimiento y que deviene disposici贸n pedag贸gica b谩sica, a partir de la cual ha de reestructurarse la formaci贸n de las nuevas generaciones de profesionales y de la fuerza de trabajo en general.
- Reconfiguraci贸n institucional de las nuevas realidades societales y de las sensibilidades culturales, producto de la creciente interdependizaci贸n globalitaria y de la virtualizaci贸n emergente de las relaciones sociales y de los intercambios humanos.
- Eclosi贸n de la demanda de servicios educativos de nivel superior y necesidad de una mayor cobertura de la oferta acad茅mica universitaria.
- Diferenciaci贸n compleja de los sistemas de educaci贸n superior, por niveles, perfiles institucionales y especificaciones pedag贸gicas de la oferta acad茅mica.
- Auge de tendencias transnacionalizantes en la oferta de servicios de educaci贸n superior, en clave de mercantilizaci贸n y de privatizaci贸n bajo controles laxos.
- Tendencia a la desestructuraci贸n de la institucionalidad social del Estado y de restricci贸n presupuestaria para atender las necesidades de sostenibilidad y desarrollo de los sistemas educativos.
- Pol铆ticas y materializaciones instrumentales de la rendici贸n de cuentas econom茅trica.
- Internacionalizaci贸n de la educaci贸n superior y su inscripci贸n en los escenarios y procesos de la integraci贸n regional.
- Tendencias y esquemas de evaluaci贸n, acreditaci贸n y certificaci贸n de la calidad de la educaci贸n superior, a escala nacional e internacional y en las dimensiones institucional e interinstitucional.
- Renovada y urgente necesidad de desarrollar sistemas nacionales, regionales y extrarregionales para el reconocimiento de estudios, grados y t铆tulos.
- Organizaci贸n y proyecci贸n crecientes de la investigaci贸n, en el marco de redes acad茅micas internacionales, interuniversitarias y multiinstitucionales.
Los procesos del desarrollo y de la organizaci贸n de la sociedad adoptan en la actualidad una nueva racionalidad y nuevas regulaciones. Gravitan sobre ellos las directrices y din谩micas estructurales que derivan de las matrices de la sociedad del conocimiento y de la econom铆a globalitaria de libre mercado.
La educaci贸n superior, con ello se ve inscrita en una compleja red de desaf铆os, frente a los cuales se le demanda responder de manera inmediata. Todo esto conduce a poner su misi贸n, funciones y quehacer acad茅mico, bajo una perspectiva de cuestionamiento cr铆tico. La educaci贸n superior se ve interpelada en la pertinencia de su quehacer, de igual manera que en relaci贸n con los esquemas y cultura de la gesti贸n acad茅mica e institucional.
En Am茅rica Latina, instituciones asociativas de la educaci贸n superior, a escala nacional, regional e internacional, se dedican de manera especial a promover la apertura de los espacios necesarios que contribuyan a desarrollar el an谩lisis y profundizar en la comprensi贸n de los acontecimientos que de manera tan decisiva repercuten ahora sobre el proyecto acad茅mico y sobre las din谩micas de gesti贸n de la educaci贸n superior. Es este el caso, por ejemplo, del Consejo Superior Universitario Centroamericano (CSUCA), la Uni贸n de Universidades de Am茅rica Latina y el Caribe (UDUAL), la Organizaci贸n Universitaria Interamericana (OUI), el Instituto Internacional para la Educaci贸n Superior en Am茅rica Latina y el Caribe (IESALC), el Grupo de Montevideo.
A escala nacional o federal, cabe mencionar tambi茅n la compleja y s贸lida labor que llevan a cabo organizaciones tales como la Asociaci贸n Colombiana de Universidades (ASCUN), el Consejo de Rectores de las Universidades Brasile帽as (CRUB), la Asociaci贸n Nacional de Universidades e Instituciones de Educaci贸n Superior (ANUIES) de M茅xico, el Consejo Nacional de Rectores (CONARE) de Costa Rica.
Una imagen hoy bastante compartida hace 茅nfasis en indicar la existencia de un proceso tan amplio y profundo de transformaciones, que para la universidad esto vendr铆a a representar profundas e irreversibles transformaciones en todas las dimensiones de la vida acad茅mica y de la naturaleza de estas instituciones: en su raz贸n de ser, en sus misiones, en su pedagog铆a, en las estructuras y entramados de su organizaci贸n.
A los cambios que han ocurrido desde una perspectiva hist贸rica (鈥), habr铆a que agregar los que se han sumado como expresi贸n del nuevo periodo en el que nos encontramos, tales como la extrema comercializaci贸n y mercantilizaci贸n de las escuelas privadas; el impacto tremendo que tienen las nuevas tecnolog铆as que redefinen los espacios de aprendizaje; el desarrollo de nuevas 谩reas de conocimiento de base interdisciplinaria que empiezan a verse como sustitutivas de las tradicionales conformaciones curriculares y de la oferta de carreras actual; la contracci贸n severa de los recursos financieros provistos por los gobiernos, con una mezcla de mecanismos de evaluaci贸n, rendici贸n de cuentas, aparatos de acreditaci贸n que valoran el desempe帽o de instituciones, programas y personas; la importancia que est谩 adquiriendo la internacionalizaci贸n de los procesos de aprendizaje y de conocimiento, la aparici贸n de redes y asociaciones acad茅micas, la movilidad de estudiantes y los nuevos procesos de transferencia de conocimientos y tecnolog铆as.[18]
Algunos analistas ponen en cuesti贸n la posibilidad de que en lo sucesivo la educaci贸n superior pueda seguir siendo socialmente responsable, seg煤n la perspectiva en que lo ha sido hasta el presente.
Se atribuye a las nuevas pol铆ticas p煤blicas del Estado, especialmente a trav茅s de la pol铆tica de financiamiento, haber impuesto a la educaci贸n superior condiciones que incluso alcanzan a trastocar el propio principio de la autonom铆a universitaria. Mediante los mecanismos ahora interpuestos por las autoridades de gobierno, se favorece adem谩s una mayor incidencia por parte de los actores externos a la universidad, situaci贸n que repercute de manera directa en la reconfiguraci贸n de la oferta acad茅mica y sobre las propias referencialidades pedag贸gicas de la educaci贸n superior.
La educaci贸n superior se ha visto obligada en la actualidad a reestructurar sus relaciones con las autoridades de gobierno y con actores influyentes de la empresa privada. Para algunas personas, esto tiende a modificar sustantivamente la responsabilidad y compromiso que la educaci贸n superior tiene con la sociedad.
Un analista europeo especializado en la educaci贸n superior escribe:
(鈥) la noci贸n de responsabilidad en relaci贸n con la universidad ocupa un lugar dentro de un trasfondo de valores aceptados, como por ejemplo que es bueno tratar de alcanzar el conocimiento o que vale la pena esforzarse por la justicia social. No obstante, esa clase de valores ya no pueden mantenerse con sentido de la seguridad en una 茅poca que tiene dificultades para asumir las ideas grandes.[19]
Hasta qu茅 punto lo anterior pueda ser cierto, en todo caso es algo que forma parte de las respuestas que hoy las comunidades acad茅micas de la educaci贸n superior p煤blica est谩n convocadas a construir y desarrollar.
En 1998, la Conferencia Mundial sobre la Educaci贸n Superior de la UNESCO (CMES 1998) atribuy贸 a la educaci贸n superior una especial condici贸n institucional y cultural en la sociedad: 鈥減oder opinar sobre los problemas 茅ticos, culturales y sociales, con total autonom铆a y plena responsabilidad, por estar provistos de una especie de autoridad intelectual que la sociedad necesita para ayudarla a reflexionar, comprender y actuar.鈥[20]
Evidentemente, en lo anterior est谩 contenida la perspectiva de que la universidad es el lugar donde el desarrollo del pensamiento reclama la mayor amplitud posible, con base en la heur铆stica de la reflexi贸n cr铆tica, la honestidad intelectual y el compromiso con la construcci贸n de un mundo mejor, plural, democr谩tico, respetuoso de las diferencias culturales, 茅tnicas, de g茅nero y de toda otra 铆ndole.
A tal efecto, la CMES 1998 tambi茅n se帽ala la importancia de que la actividad acad茅mica en la educaci贸n superior conduzca, por consiguiente, a 鈥渞eforzar sus funciones cr铆ticas y progresistas mediante un an谩lisis constante de las nuevas tendencias sociales, econ贸micas, culturales y pol铆ticas, desempe帽ando de esa manera funciones de centro de previsi贸n, alerta y prevenci贸n.鈥[21]
De igual manera, se solicita a la educaci贸n superior 鈥渦tilizar su capacidad intelectual y prestigio moral para defender y difundir activamente valores universalmente aceptados, y en particular la paz, la justicia, la libertad, la igualdad y la solidaridad.鈥[22] La vinculaci贸n de la universidad con el desarrollo estrat茅gico nacional y con el fortalecimiento a profundidad y en todas sus dimensiones de la institucionalidad democr谩tica.
En el caso de la Universidad de Costa Rica, nuestro Estatuto Org谩nico estipula que la naturaleza acad茅mica de esta instituci贸n se fundamenta en la autonom铆a y en la organizaci贸n democr谩tica de su funcionamiento y desempe帽o. Esta disposici贸n implica, a prop贸sito de nuestra responsabilidad institucional con la sociedad -ahora tambi茅n pertinencia-, una determinada elecci贸n de sociedad por parte de la universidad.
Dicha responsabilidad y dicha elecci贸n de sociedad, las estipula el Estatuto Org谩nico de la siguiente manera: 鈥渃ontribuir con las transformaciones que la sociedad necesita para el logro del bien com煤n, mediante una pol铆tica dirigida a la consecuci贸n de una justicia social, de equidad, del desarrollo integral, de la libertad plena y de la total independencia de nuestro pueblo.鈥[23]
La responsabilidad y la elecci贸n de sociedad, por consiguiente, que la Universidad de Costa Rica asume tiene su anclaje en una visi贸n de sociedad fundada en el tejido de la institucionalidad democr谩tica.
El compromiso acad茅mico e institucional de la UCR descansa, as铆, en el 茅nfasis por contribuir de manera protag贸nica con la construcci贸n de una institucionalidad democr谩tica cada vez m谩s amplia, diversa y mejor organizada, generadora de las capacidades que se requieren para dar respuesta justa, equitativa y socialmente significativa a las necesidades de la sociedad y del desarrollo nacional.
Conocemos que se vive una coyuntura pol铆tica especial y pol茅mica, un momento en que la globalizaci贸n, la apertura comercial, el turismo desproporcionado, el intercambio y el consumo sin l铆mites, el calentamiento global, el desequilibrio planetario, exigen compromiso, respuestas, organizaci贸n y lucha鈥[24]
En este contexto, la UCR contribuye con alternativas de excelencia, que tambi茅n significan generar acciones que permitan continuar haciendo uso de los recursos institucionales, con el seguimiento y la mejora continua, en todos sus procesos. As铆 como continuar con la promoci贸n para el desarrollo de proyectos de investigaci贸n y acci贸n social relacionados con el manejo y uso adecuado de los recursos que utilizan formas innovadoras y contribuyen con el avance de la naci贸n.
Naturaleza de bien p煤blico de la educaci贸n superior versus mercantilizaci贸n
En el marco de la globalizaci贸n y de la sociedad del conocimiento, uno de los desaf铆os planteados a la educaci贸n superior lo configuran la tendencia y din谩micas de mercantilizaci贸n en las que la educaci贸n en general hoy ha pasado a quedar inscrita. De manera general, la mercantilizaci贸n implica socavamiento y deterioro del nivel de formaci贸n que significa la educaci贸n universitaria. Son diversos los factores que conducen a la mercantilizaci贸n. Dentro de los que cabe destacar, quiz谩 la eclosi贸n -intensificada durante los 煤ltimos a帽os- de la demanda de titulaciones de nivel superior sea uno de los m谩s importantes, Pero tambi茅n juega un papel central la pol铆tica p煤blica, que mediante diversos mecanismos tiende a fomentar de manera descontrolada la privatizaci贸n de la educaci贸n superior y de la educaci贸n en general.
Ante todo, es preciso se帽alar aqu铆 la ilicitud de realizar una equivalencia entre mercantilizaci贸n y educaci贸n superior privada. Para nadie es desconocida la existencia de s贸lidas instituciones de educaci贸n superior privada, con trayectorias de muy alto prestigio y cuyo quehacer acad茅mico se inscribe en la m谩s genuina cultura acad茅mica de la universidad. A estas instituciones, la mercantilizaci贸n puede serles tan ajena como lo es para las mejores instituciones de educaci贸n superior p煤blica. Tal como lo destaca el Dr. Jos茅 Ignacio Moreno Le贸n, Rector de la Universidad Metropolitana de Venezuela, instituci贸n privada: 鈥渘o es posible ofrecer una educaci贸n superior privada de calidad, si la oferta acad茅mica de la instituci贸n es gerenciada con criterios mercantilistas, poniendo por encima del inter茅s acad茅mico, el inter茅s por la rentabilidad del 芦negocio禄.鈥[25]
La eclosi贸n de la demanda de titulaciones de nivel superior, durante los 煤ltimos a帽os se constituy贸 en un mecanismo mediante el cual, en muchas ocasiones, las autoridades gubernamentales encontraron respaldo para impulsar la privatizaci贸n de la educaci贸n superior, pero bajo condiciones deficitarias en cuanto al control de la calidad. Esta realidad ha sido reconocida, lo mismo por propios como por extra帽os. Es en esto en lo que se revela lo que aqu铆 denominamos la mercantilizaci贸n de la educaci贸n superior.
Las consecuencias de la mercantilizaci贸n son negativas, especialmente para la sociedad, en la medida en que con ello la educaci贸n superior se ve inscrita en una tendencia que conduce al deterioro de los niveles de calidad que a ella le son esenciales y caracter铆sticos. Tiende a hacerse equivalente la educaci贸n superior con el valor de una titulaci贸n expedida bajo condiciones de dudosa calidad acad茅mica, tan solo porque el establecimiento que la otorga ha logrado acceso a un permiso de operaci贸n. Tal como se puede apreciar, se vuelve espuria la perspectiva que de manera genuina define lo que la educaci贸n superior significa. Y esto tiene repercusi贸n en muy diversas instancias de valor de las actividades acad茅micas que a la educaci贸n superior le son caracter铆sticas y esenciales.
La mercantilizaci贸n de la educaci贸n superior configura una situaci贸n en la que las universidades estamos siendo interpeladas a profundidad; a煤n incluso m谩s all谩 del establecimiento de mecanismos para el control y aseguramiento de la calidad.
Frente a las l贸gicas de la mercantilizaci贸n, coincidimos aqu铆 de nuevo con el Rector Jos茅 Ignacio Moreno Le贸n, cuando se帽ala lo siguiente:
Los principios fundamentales que valoran a la educaci贸n superior como un bien p煤blico y definen la autonom铆a y la libertad de c谩tedra, como raz贸n vital de la universidad, deben conjugarse con el esfuerzo necesario para asegurar, tanto en las instituciones p煤blicas como en las privadas, niveles de excelencia en la gesti贸n y en la oferta acad茅mica y transparencia en la administraci贸n de los recursos, con rendici贸n social de cuentas, para combatir la mercantilizaci贸n de la educaci贸n superior bajo gesti贸n privada y la ineficiencia en la gesti贸n de los recursos p煤blicos que se aplican a las instituciones estatales de educaci贸n superior.[26]
La educaci贸n superior tiene en esto un desaf铆o estrat茅gico, sobre todo porque est谩 en juego su responsabilidad y compromiso con la sociedad. No se trata tan solo de un problema de formaci贸n de baja o mala calidad. M谩s grave a煤n es el hecho de que, con ello, una nueva perspectiva de la formaci贸n universitaria se abre paso, sustentada en el fomento de una demanda y de una presi贸n articuladas a partir de un nuevo imaginario social, seg煤n el cual una titulaci贸n en educaci贸n superior puede pasar a ser sin贸nimo de carreras cortas y t茅cnicas; o de titulaciones que se pueden obtener, en raz贸n de la capacidad adquisitiva de la que cada cual pueda disponer. Aqu铆 est谩 puesta en cuesti贸n la aut茅ntica naturaleza y raz贸n de ser de la universidad; desaparece la perspectiva de la formaci贸n integral y humanista, la formaci贸n cr铆tica, reflexiva y dial贸gica.
La l贸gica de la mercantilizaci贸n tiende a escamotear una de las m谩s elementales responsabilidades que la educaci贸n superior tiene con la sociedad: la de garantizar formaci贸n profesional de alto nivel, as铆 como la de facilitar las condiciones que contribuyan a ampliar la democratizaci贸n del acceso a los estudios de nivel superior.
En Centroam茅rica, donde 4 de los pa铆ses de la regi贸n exhiben una tasa de analfabetismo de adultos que oscila entre 16% y 27%,[27] pero donde adem谩s el umbral nacional de pobreza presenta 铆ndices de 37.3% (Panam谩), 37.2% (El Salvador), 50.7% (Honduras), 47.9% (Nicaragua), 56.2% (Guatemala) y 23.9% (Costa Rica),[28] con m谩s raz贸n a煤n la educaci贸n superior no puede bajo ning煤n punto de vista dejar de lado su naturaleza de bien p煤blico.
En nuestro caso, a prop贸sito de la Universidad de Costa Rica, en diversas ocasiones lo hemos dicho y reiterado: una instituci贸n como esta no puede, no debe y 鈥渘o quiere permanecer al margen de la historia. Su compromiso con la sociedad parte de su propia condici贸n de universidad pionera en el pa铆s, de instituci贸n solidaria, cualitativa, humanista, al servicio del bien com煤n y del mejoramiento de la calidad de vida de quienes habitan el territorio nacional鈥.[29]
La educaci贸n superior es un servicio b谩sico y de valor estrat茅gico para el bienestar de la sociedad.
De manera gen茅rica, en su lugar, ning煤n servicio definido como b谩sico y estrat茅gico para el bienestar de la sociedad puede perder su naturaleza de bien p煤blico.
A este respecto, compartimos a plenitud lo que ya en distintas oportunidades ha sido recalcado por el Dr. Jos茅 Ram贸n Narro Robles, Rector de la Universidad Nacional Aut贸noma de M茅xico: en tiempos de crisis econ贸mica es cuando con mayor raz贸n hay que garantizar y afianzar la naturaleza de bien p煤blico de la educaci贸n.
Todo lo anterior nos indica la necesidad de fortalecer los sistemas nacionales de educaci贸n superior. Una alternativa que como estrategia podr铆a contribuir mucho al logro de esta finalidad, lo es la evaluaci贸n; especialmente si se trata de una evaluaci贸n basada en la perspectiva de la mejora institucional y acad茅mica continua. Esta es una orientaci贸n que hoy la educaci贸n superior, a nuestro juicio, todav铆a est谩 en la necesidad de fortalecerla y consolidarla, de manera institucional e interinstitucional, as铆 como a escala nacional, regional y extrarregional.
Por consiguiente, aqu铆 puede apreciarse la pertinencia que ahora adquiere la construcci贸n de los espacios comunes de la educaci贸n superior.
El fortalecimiento de la educaci贸n como bien p煤blico es tambi茅n una de las tareas medulares que tendr铆an que estar a la base de toda iniciativa para la construcci贸n de dichos espacios y que debe ocupar un lugar especial en las respectivas agendas que para tal efecto se definan.
La construcci贸n de espacios comunes del conocimiento
La construcci贸n de espacios comunes del conocimiento, en la perspectiva de una acci贸n interinstitucional amplia, a nuestro juicio tiene en las situaciones hasta aqu铆 descritas contenidos medulares de agenda.
Adem谩s de las tareas que de manera espec铆fica conciernen a necesidades y aspectos de la educaci贸n superior, tambi茅n es relevante que en las agendas de este tipo de iniciativas sean incorporadas l铆neas program谩ticas y que se definan estrategias para llevar a cabo las gestiones pertinentes ante, con y en conjunto con los gobiernos, las instituciones del Estado y con diversos organismos regionales e internacionales interesados.
En particular, como una propuesta de indicadores para la construcci贸n de dichas agendas, las siguientes podr铆an ser algunas de las l铆neas a tomar en cuenta, a escala de las relaciones con el sistema institucional del Estado, con actores de la empresa privada y de la sociedad civil, as铆 como con organismos regionales, internacionales y multilaterales:
- Sistemas nacionales de ciencia y tecnolog铆a.
- Pol铆ticas p煤blicas, infraestructura y recurso humano para investigaci贸n y desarrollo.
- Pol铆ticas p煤blicas, sistemas y estrategias para la vinculaci贸n de la investigaci贸n con el desarrollo nacional con los sectores econ贸micos y productivos.
- Pol铆ticas p煤blicas, plataformas e institucionalidad relacionadas con el desarrollo nacional de la red Internet y la protecci贸n de la propiedad intelectual.
- Pol铆ticas p煤blicas, plataformas, sistemas y redes de interconexi贸n para la democratizaci贸n y acceso socialmente inclusivo a las TIC.
- Plataformas de interconexi贸n telem谩tica de apoyo al sistema educativo en sus diferentes niveles.
- Estrategias para la producci贸n e innovaci贸n apropiadas de software y de sistemas de almacenamiento, distribuci贸n e intercambio de informaci贸n.
- Infraestructura y estrategias para la gesti贸n de la gesti贸n del conocimiento.
A escala espec铆fica de la educaci贸n superior, uno de los temas clave lo constituye el desarrollo y fortalecimiento de la internacionalizaci贸n.
Se requiere fortalecer con urgencia la pol铆tica institucional de internacionalizaci贸n, a trav茅s de programas que abarquen de manera amplia y precisa las distintas necesidades de articulaci贸n acad茅mica que ella implica.
En calidad de indicadores para el fortalecimiento de la internacionalizaci贸n en nuestras universidades y, en particular, en las instituciones de educaci贸n superior de Centroam茅rica, se pueden proponer los siguientes:
- Programas para el mejoramiento del perfil acad茅mico de la comunidad docente e investigadora de la universidad.
- Pol铆ticas y convenios para el desarrollo y fortalecimiento de la movilidad acad茅mica y estudiantil.
- Formaci贸n de recurso humano con capacidades para la gesti贸n apropiada, la organizaci贸n y puesta a punto del quehacer de la investigaci贸n, en perspectiva de la creaci贸n de redes internacionales de investigaci贸n.
- Disposici贸n y aseguramiento de la propia plataforma de conectividad y de servicios de TIC a la comunidad universitaria en general.
- Pol铆ticas y estrategias de relacionamiento interinstitucional, a escala nacional, regional e internacional, con instituciones p煤blicas y privadas y con universidades y asociaciones de universidades, para el fortalecimiento de capacidades y servicios en materia de sociedad del conocimiento.
- Plataformas y sistemas para la gesti贸n del conocimiento y para la gesti贸n de la gesti贸n del conocimiento.
- Sistemas para el reconocimiento de estudios, grados y t铆tulos.
Consideraciones finales
A prop贸sito de la construcci贸n de espacios comunes del conocimiento, en relaci贸n con lo que a las instituciones de educaci贸n superior nos puede ser com煤n, tambi茅n es necesario tomar en cuenta, a escala de pa铆ses y regiones, las diferencias que igualmente nos distinguen.
Este ha sido un principio b谩sico, el cual, a escala regional centroamericana, las instituciones de educaci贸n superior integrantes del CSUCA hemos asumido como horizonte a lo largo de la 煤ltima d茅cada. Ello nos ha permitido articularnos en la diferencia y asumir como proyecto de inter茅s y beneficio com煤n, el desarrollo del plan program谩tico para la integraci贸n regional de la educaci贸n superior centroamericana, impulsado a partir de mediados de la d茅cada de 1990.
No son sencillos los desaf铆os a que nos enfrenta la sociedad del conocimiento a las instituciones de educaci贸n superior. Y esto es aun de mayor importancia, especialmente para aquellas instituciones que nos corresponde realizar nuestro quehacer en contextos de rezago estructural, con sensibles d茅ficits en educaci贸n y en materia de desarrollo de la ciencia y la tecnolog铆a.
Ante tales realidades, los espacios comunes del conocimiento tendr铆an que constituirse en espacios de naturaleza solidaria y de colaboraci贸n interinstitucional rec铆proca, a fin de que en conjunto todas las instituciones podamos avanzar en el cumplimiento de nuestras respectivas misiones y finalidades, as铆 como en el fortalecimiento de nuestras capacidades para cumplir con los compromisos y responsabilidades que tenemos con la sociedad y con los procesos de un desarrollo nacional basado en el desarrollo sostenible, la sustentabilidad social del desarrollo y del fortalecimiento y ampliaci贸n de la institucionalidad democr谩tica.
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[1] Rectora Universidad de Costa Rica.
[2] Asistente de Rector铆a, Universidad de Costa Rica.
[3] Barnett, Ronald (2002), Claves para entender la universidad en una era de supercomplejidad, Ediciones Pomares, Barcelona, p. 189.
[4] Freitag, Michel (2004), El naufragio de la universidad y otros ensayos de epistemolog铆a pol铆tica, Ediciones Pomares, Barcelona, p. 48.
[5] Beneitone, Pablo y Otros (eds.) (2007), Reflexiones y perspectivas de la educaci贸n superior en Am茅rica Latina. Informe final -Proyecto Tuning- Am茅rica Latina 2004-2007, Publicaciones de la Universidad de Deusto, Bilbao, Espa帽a, pp. 25/26.
[6] T眉nnermann Bernheim, Carlos (2008), 鈥淚ntroducci贸n鈥; en: T眉nnermann Bernheim, Carlos (ed.) (2008), La educaci贸n superior en Am茅rica Latina y el Caribe: diez a帽os despu茅s de la Conferencia Mundial de 1998, Pontificia Universidad Javeriana/IESALC/UNESCO, Cali, Colombia, pp. 12/13.
[7] Osorio, Jaime (2000), Fundamentos del an谩lisis social. La realidad social y su conocimiento, Universidad Aut贸noma Metropolitana/Fondo de Cultura Econ贸mica, Ciudad de M茅xico, p. 47.
[8] Ladri猫re, Jean (1977), El reto de la racionalidad. La ciencia y la tecnolog铆a frente a las culturas, Ediciones S铆gueme, Salamanca, p. 14.
[9] Ladri猫re, Jean (1977), p. 13.
[10] La Hora, 鈥淯E: desnutrici贸n es una 芦verg眉enza nacional禄鈥, 10 febrero 2010, http://conred.gob.gt/se-conred/notas-de-prensa-otras-instituciones/DCS-20100210-02-Monitoreo-miercoles.pdf.
[11] Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (2007), Informe sobre Desarrollo Humano 2007/2008. La lucha contra el cambio clim谩tico: solidaridad frente a un mundo dividido, http://hdr.undp.org/en/media/HDR_20072008_SP_Complete.pdf, pp. 267/269.
[12] Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (2007), Informe sobre Desarrollo Humano 2007/2008. La lucha contra el cambio clim谩tico: solidaridad frente a un mundo dividido, http://hdr.undp.org/en/media/HDR_20072008_SP_Complete.pdf, pp. 275/277.
[13] Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (2007), Informe sobre Desarrollo Humano 2007/2008. La lucha contra el cambio clim谩tico: solidaridad frente a un mundo dividido, http://hdr.undp.org/en/media/HDR_20072008_SP_Complete.pdf, pp. 275/277.
[14] Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (2007), Informe sobre Desarrollo Humano 2007/2008. La lucha contra el cambio clim谩tico: solidaridad frente a un mundo dividido, http://hdr.undp.org/en/media/HDR_20072008_SP_Complete.pdf, pp. 275/277.
[15] Rector铆a de la Universidad de Costa Rica: 鈥淯niversidades p煤blicas encabezan inversi贸n en ciencia y tecnolog铆a鈥, http://www.rectoria.ucr.ac.cr/informe/index.php?option=com_content&view=article&id=30:universidades-publicas-encabezan-inversion-en-ciencia-y-tecnologia&catid=2:noticias&Itemid=22, febrero de 2010.
[16] SITEAL (2007), Informe sobre tendencias sociales y educativas en Am茅rica Latina 2007, http://www.siteal.iipe-oei.org/informetendencias/informetendencias2007.asp, p. 141, 133.
[17] SITEAL (2007), Informe sobre tendencias sociales y educativas en Am茅rica Latina 2007, http://www.siteal.iipe-oei.org/informetendencias/informetendencias2007.asp, p. 141, 133.
[18] Gazzola, Ana L煤cia y Axel Didriksson (eds.) (2008), Tendencias de la educaci贸n superior en Am茅rica Latina y el Caribe, http://www.iesalc.unesco.org.ve/dmdocuments/biblioteca/publicaciones2008/Libro_TENDENCIAS_espanol.pdf, IESALC/UNESCO, Caracas, p. 23.
[19] Barnett, Ronald (2002), Claves para entender la universidad, en una era de supercomplejidad, Ediciones Pomares, Barcelona, p. 15.
[20] Conferencia Mundial sobre la Educaci贸n Superior (1998), La educaci贸n superior en el siglo XXI. Visi贸n y acci贸n, Divisi贸n de la Ense帽anza Superior/UNESCO, Par铆s, p. 22.
[21] Conferencia Mundial sobre la Educaci贸n Superior (1998), La educaci贸n superior en el siglo XXI. Visi贸n y acci贸n, Divisi贸n de la Ense帽anza Superior/UNESCO, Par铆s, p. 22.
[22] Conferencia Mundial sobre la Educaci贸n Superior (1998), La educaci贸n superior en el siglo XXI. Visi贸n y acci贸n, Divisi贸n de la Ense帽anza Superior/UNESCO, Par铆s, p. 22.
[23] Consejo Universitario (2009), Estatuto Org谩nico, Consejo Universitario de la Universidad de la Universidad de Costa Rica, http://cu.ucr.ac.cr/normativ/estatuto_organico.pdf, p. 2.
[24] Gonz谩lez Garc铆a, Yamileth (2009), Informe anual de la Rectora 2008/2009. Segundo per铆odo, Rector铆a de la Universidad de Costa Rica, San Pedro de Montes de Oca, Costa Rica, p. 21.
[25] Tomo esta cita de los comentarios realizados por el Dr. Moreno Le贸n, en relaci贸n con la propuesta inicial de ponencia presentada de mi parte a este II Encuentro de UNIVERSIA, en noviembre de 2009.
[26] 脥dem.
[27] Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (2009), Informe sobre Desarrollo Humano 2009. Superando barreras: movilidad y desarrollo humanos, http://hdr.undp.org/en/media/HDR_2009_ES_Complete.pdf, pp. 190/191.
[28] Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (2009), Informe sobre Desarrollo Humano 2009. Superando barreras: movilidad y desarrollo humanos, http://hdr.undp.org/en/media/HDR_2009_ES_Complete.pdf, pp. 190/191.
[29] Gonz谩lez Garc铆a, Yamileth (2009), Informe anual de la Rectora 2008/2009. Segundo per铆odo, Rector铆a de la Universidad de Costa Rica, San Pedro de Montes de Oca, Costa Rica, p. 10.